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INICIO >¿Qué es la lengua azul?
Gogierno de Aragón:
Departamento de agricultura y alimentación. Ganadería.
Colegio de veterinarios de Huesca.
Colegio de veterinarios de Zaragoza
Centro clínico veterinario de Jaca
Esta enfermedad no afecta a los humanos, aún en el caso de que se consuma su carne.
Aragón era la única comunidad del norte peninsular que no estaba afectada todavía por la enfermedad.
La agricultura y la ganadería han sido y en cierta medida siguen siendo la principal fuente de ingresos de muchas familias de nuestro medio rural.
En los últimos tiempos ambas actividades están atravesando una etapa crítica a
raiz del ingreso de España en la Unión Europea que obligó a una reconversión del
sector agravada por precios a la baja.
Esta es la razón, aunque quizás no el lugar mas adecuado, por la que vamos a intentar explicar de forma resumida en que consiste esta enfermedad que si bien no se caracteriza por su excesiva mortalidad, si que resulta especialmente gravosa para el ganadero por el grave deterioro físico que sufren los animales con un periodo de recuperación largo y porque obliga para su control a la estabulación del rebaño y su alimentación con piensos compuestos, lo que teniendo en cuenta que afecta principalmente al ganado ovino cuya dieta básica está constituida por los pastos, exige por parte del ganadero un desembolso adicional muy elevado.
Descripción
La enfermedad de la lengua azul es una enfermedad de tipo vírico ocasionada por el BTV o virus de la lengua azul, que se transmite por la picadura de un mosquito y que afecta principalmente al ganado ovino, aunque también en gran medida al vacuno y caprino, a los rumiantes en general, sin importar que estos sean domésticos o salvajes.
Estos mosquitos, también conocidos como jejenes adoptan la enfermedad al picar a
animales ya infectados y la transmiten a su vez mediante picaduras a otros
animales, siendo la época ideal para su desarrollo el verano-otoño por las
elevadas temperaturas, y su habitat el curso de los ríos y los lugares húmedos en
general. Además está comprobado que desarrollan mayor actividad en el transcurso
de la noche.
Pertenecen a la familia de los Ceratopogónidos, género de los Culicoides, subgenero Culicoides Imicola. Son dípteros que suelen coincidir y cohabitan con otros ya conocidos tristemente en nuestra zona por ser los propagadores de una enfermedad que ha causado estragos entre la población canina, la Leishmaniasis.
Síntomas
En los casos recientes de Aragón la detección de la enfermedad ha sido posible gracias al diagnóstico de veterinarios que hacen un seguimiento eficaz de la enfermedad y ésta se encontraba en su estado inicial por lo que los animales infectados no mostraban signos evidentes.
Cuando el desarrollo de la enfermedad está en un nivel mas avanzado se manifiesta
principalmente por la fiebre, pérdida de apetito del animal con la consiguiente
disminución de peso y debilidad general, hinchazón de los ojos, la nariz, labios
y oidos, cianosis de las membranas, de aquí proviene el nombre común de la
enfermedad por el tono azulado de la lengua, cojera a causa de las ulceraciones
que surgen en las patas y por contracción de los músculos e inflamaciones
y enrojecimiento de la piel.
En el caso de las hembras en estado de gestación el virus puede provocar malformaciones del feto e incluso el aborto.
Tratamiento
Como en la mayoría de las enfermedades de transmisión, la prevención es básica, es muy recomendable el uso de repelentes de mosquitos e insecticidas, así como encerrar el ganado durante la noche en lugares apartados de la humedad tratados con productos fitosanitarios que impidan la aparición del mosquito.
Anteriormente dijimos que la enfermedad afecta en mayor medida al ganado ovino,
sin embargo es la especie bovina la que se ve afectada en principio
convirtiéndose en portadora del virus que transmite al resto del ganado a través
de las picaduras de los mosquitos por lo que en caso de que en la explotación
coexistan las dos especies habría que pensar ineludiblemente en la vacunación
preventiva, que la hay, y que en el caso que nos ocupa, Aragón, es totalmente
gratuita.
Conclusión
De todos es sabido que el ganadero es reacio a la vacunación sin antes haber visto síntomas de una enfermedad latente, bien por creer que en algunos casos la vacuna puede ayudar al desarrollo de la enfermedad, bien porque ya han tomado medidas preventivas como la desinfección o cualquier otro tratamiento de este tipo.
En nuestra zona afortunadamente la enfermedad ha sido detectada en sus inicios y las temperaturas descienden por la proximidad del invierno que disminuirá la propagación del mosquito ostensiblemente. No obstante se ha observado que las corrientes de aire pueden llegar a desplazar a esos pequeños insectos doscientos kilómetros en el plazo de pocas horas, por lo que el peligro está ahí.
Atravesamos momentos de incertidumbre por la crisis económica, lo que se puede ver agravado si tenemos la mala suerte de que nuestras explotaciones se vean afectadas, por tanto es indispensable no bajar la guardia y seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias en lo que concierne a esta enfermedad que si bien como hemos dicho antes no se caracteriza por una elevada mortalidad, nos puede causar un quebranto económico irreparable.